Caminar hacia Jesús
La visión humana ante el camino de Cristo
La vida es un camino constante donde cada uno de nosotros decide qué gafas se pone para mirar la realidad. Cuando nos proponemos caminar hacia Jesús, a menudo nos encontramos utilizando una mirada exclusivamente humana, práctica y terrenal. Analizar nuestra existencia solo desde este punto de vista humano tiene aspectos muy positivos para movernos en el día a día, pero también presenta claros límites e inconvenientes si queremos alcanzar una felicidad plena y descubrir el sentido real de las cosas que nos ocurren.
Ventajas e Inconvenientes de la Visión Humana
- Ventaja - Nos da lógica, orden y realismo: La visión humana es necesaria para organizar nuestro mundo. Nos ayuda a ser responsables con los horarios, a estudiar para aprobar los exámenes, a ser competentes en el trabajo y a resolver los problemas prácticos con sentido común y los pies en la tierra. Es la base sobre la que debe construirse todo el deber ordinario.
- Inconveniente - Es muy corta de vista y se ahoga en el sufrimiento: El gran límite de mirar las cosas solo con ojos humanos es que todo aquello que escapa a nuestro control nos abruma. Ante una enfermedad, un fracaso escolar o profesional, o la muerte de un ser querido, la visión humana se queda sin respuestas, se llena de angustia, de miedo y encuentra que el sacrificio o el dolor no tienen ningún sentido.
- Ventaja - Busca el bienestar y la justicia inmediata: Desde un punto de vista humano buscamos de manera natural lo que es justo, el progreso, el confort, el pasarlo bien y el tener una buena convivencia con los amigos y la familia. Nos impulsa a hacer cosas buenas que dan resultados visibles y rápidos.
- Inconveniente - Se mueve por el interés y el estado de ánimo: Si caminamos solo guiados por los motivos humanos, nuestra constancia se tambalea. Cuando una tarea se vuelve aburrida, cuando nos cansamos o cuando hacer el bien no nos reporta ningún premio o reconocimiento inmediato de los demás, la visión humana nos invita a abandonar, a quejarnos y a buscar la comodidad.
- La solución - Abrirse a la visión sobrenatural: Caminar hacia Jesús no significa tirar a la papelera la visión humana (el sentido común y el realismo), sino "añadirle un piso más". La fe es como un telescopio que permite a la mirada humana llegar donde ella sola nunca podría: ver detrás de cada contrariedad un detalle del amor de Dios y recibir la fuerza para sonreír y recomenzar aunque estemos cansados.
Propuesta práctica: "Elevar el nivel de la mirada"
Esta semana entrenaremos la capacidad de ir más allá de lo que es puramente visible a simple vista, superando los inconvenientes de la visión humana a través de tres acciones muy directas:
El Triple Ejercicio de Visión Sobrenatural
Aprende a mirar tu rutina diaria con un poco más de perspectiva y profundidad:
- El control de tus planes (Superar la rigidez): Cuando durante esta semana te surja un imprevisto que te rompa tus planes humanos (un cambio de última hora, un favor que no tenías previsto hacer, una tarea que sale mal), cuenta hasta tres antes de enfadarte. Acepta la situación con una sonrisa, pensando que tal vez el Señor te está pidiendo paciencia en ese momento.
- Hacer el bien a escondidas (Vencer el deseo de premio): Haz un favor importante o una acción de servicio en casa o en el aula (limpiar algo que no te toca, ordenar un espacio, ayudar a un compañero) de manera completamente invisible. No busques que nadie te dé las gracias ni sepa que has sido tú. Hazlo sabiendo que solo Jesús lo ve, y que con eso ya tienes de sobra.
- La oración de los dos minutos en la calle: Mientras vas caminando hacia el trabajo, hacia la escuela, o mientras esperas el transporte público, desconecta un momento del móvil y de tus pensamientos humanos de preocupación. Mira al cielo o a la gente que pasa y di interiormente: «Jesús, acompáñame en este día, que sepa verte en las personas con las que hablaré hoy».
Objetivo: Comprender que caminar hacia Jesús no es vivir en las nubes, sino tocar con los pies en la tierra con la alegría y la tranquilidad de saber que nuestra vida está guiada por un Amor mucho más grande que nuestros pequeños cálculos humanos.